Albarracín… ¡y más!

Albarracín… ¡y más!

Habiamos oido hablar muy bien de Albarracín, todas las fotos que veíamos nos decían a gritos que teníamos que ir a conocerlo pero todavía no habíamos tenido la ocasión. Una amiga estuvo en Semana Santa y ya con sus fotos y todo lo que nos contó decidimos que no podíamos esperar más. ¿Qué mejor que aprovechar el puente del 1 de mayo? Fin de semana largo, ¡allá vamos!

1. Pamplona – Teruel

Viernes por la tarde, preparamos el potti y salimos hacia Teruel sin prisa. Tenemos casi 4 horitas de camino, yendo a nuestro ritmo y evitando peajes; como no tenemos prisa no nos importa.

Han pasado casi 2 horas y nos damos cuenta que pasamos por Zaragoza… ¡Puerto Venecia!, y, ¿qué hay ahí? nuestro queridisimo “muerde la pasta”. Decidimos hacer una pequeña parada y aprovechamos para cenar ahí, ñaaaaaaaam… ya con la tripa bien llena seguimos hasta Teruel. Teníamos mirado un Furgoperfecto y llegamos sin problema. Hay otras 4-5 ACs y pasamos la noche muy bien, escuchando la lluvia.

Queríamos descansar y sabiendo que no iba hacer muy buen tiempo la compra de este fin de semana la dejamos para la mañana del sábado. Amanecemos y tenemos un supermercado justo enfrente del FP, ¡qué suerte la nuestra! Para los que no tenéis potti el supermercado tiene WC, así que podéis aprovechar 😉

Después salimos a conocer Teruel. En la oficina de turismo nos tratan muy bien y nos dan información sobre la ciudad y alrededores. Su casco antiguo nos sorprende gratamente aunque nos da la sensación que no hay mucho más para ver así que volvemos a la furgo y ponemos rumbo a la cascada de Calomarde.

2. Teruel – Calomarde y su cascada

Llegamos a Calomarde y no vemos la cascada, pero sí que vemos una señal que nos marca “Cañón” (barranco de Hoz). Está lloviendo un poquito así que decidimos comer antes y esperar si para para poder hacer el paseo. Pero no, nada más empezar a comer empieza a llover todavía más y no tiene pinta de parar en un rato. ¿Qué podemos hacer? Tenemos la suerte de llevar la casa encima en todo momento, así que como la hora acompaña, una pequeña siesta.

Nos despertamos y como ha despejado nos acercamos al cañón. Es bonito pero nosotros queríamos ver la cascada así que solo andamos un ratito y nos damos la vuelta. Si queréis hacer todo el recorrido hemos visto que tiene unas pasarelas muy bonitas.

Volvemos hacia atrás en busca de nuestra cascada (en el pueblo no está nada bien señalada) y ahí está, hay una salida que marca Cascada Batida y que a la ida no la vimos. Tiene un pequeño parking de unos 15 huecos y está marcado como FP. La mayoría de huecos están en pendiente y la carretera pasa justo al lado así que no creemos que sea un sitio muy recomendable para pasar noche.

Como acaba de parar de llover no hay casi nadie y podemos disfrutar sin apenas gente de la cascada. Merece la pena acercarse, bajando unas escaleras podéis acceder a ella sin mayor dificultad.

3. Cascada de Calomarde – Albarracín 

Llegando hacia Albarracín ya vemos que nos va a encantar, desde la carretera podemos ver el pueblo y su gran muralla. Entramos en el parking general, tiene un cartel en la entrada en el que prohíbe la entrada de ACs de 22:00 a 8:00, y aunque no somos AC vamos a echar un ojo a otra zona que hemos visto en park4night pero además de estar vacía no nos da muy buena sensación. Así que, nos quedamos en el parking que hemos dicho anteriormente junto a muchos coches, furgos y ACs. La mayoría de huecos son planos así que perfecto para poder pasar la noche.

Cenamos y dormimos ahí. Por la mañana salimos a ver el pueblo prontito para así evitar el colapso de la gente y…¡menos mal!. Cuando nosotros más o menos hemos terminado de ver todo y estamos bajando a descansar un poco a nuestra casita con ruedas vemos como llegan un montón de turistas, autobuses … seguro que no pueden disfrutar de todos los rincones del pueblo tan agusto como lo hemos podido hacer nosotros. La localidad es Monumento Nacional desde 1961; posee la Medalla de Oro al mérito en las Bellas Artes de 1996, y se encuentra propuesta por la Unesco para ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la belleza e importancia de su patrimonio histórico.

Nos hemos quedado enamorados y seguro que volveremos; su color anaranjado, su muralla, las puertas de las casas, todas y cada una de sus calles tienen algo especial.

4. Pinturas rupestres de Albarracín 

Después de comer nos acercamos a ver unas pinturas rupestres, están a tan solo 5km y nos las han recomendado en la oficina de turismo. Por el camino paramos en un mirador precioso, tiene una zona perfecta para dejar la furgo y las vistas del cañón son preciosas.

Llegamos a las pinturas rupestres. Hay un cartel donde señala cuántas pinturas hay en cada recorrido y el tiempo aproximado de cada uno de ellos.

Nosotros hicimos dos; el primero (el rojo) tenía pocas pinturas pero la zona nos encantó. Todo un bosque lleno de piedras y pequeños caminos por los que llegábamos a ver las pinturas. El segundo (verde) fue una ruta circular, muy sencilla y habilitada para personas con discapacidad motora en el que pudimos ver más pinturas. Todos los abrigos (es así como llaman a estas pinturas) están en los sitios en los que han aparecido pero están protegidos por unas vallas; es fácil encontrarlos y además en cada uno de ellos hay un texto sobre lo qué podemos ver y un dibujo similar al que encontraremos en la piedra. Y si sois escaladores, aquí tenéis una parada obligatoria. ¡Un sitio muy recomendable!

5. Albarracín – Monasterio de piedra (Nuévalos) 

Y para terminar el puente nos queda por ver el Monasterio de Piedra, en la provincia de Zaragoza. Llegamos a Nuevalos y lo primero queremos buscar un sitio para dormir. El FP que teníamos pensado no nos gusta y no nos da ninguna confianza (está en la carretera principal, pasan muchos coches y no hay ninguna furgo ni AC).

Entramos al pueblo y buscamos otro rinconcito en el que nos sentimos más agusto. Parece un parking privado pero no tiene valla ni ninguna señal de prohibición así que decidimos pasar la noche ahí, ya es tarde y no hay nada mejor.

Por la mañana desayunamos y vamos pronto al Monasterio de Piedra. Nos han hablado muy bien del parque pero sabemos que en horas puntas se llena de gente y nos apetece verlo tranquilos. Entramos antes de las 10 (compramos las entradas de antes por Internet) y vemos todo el parque prácticamente solos, hay otras 3 o 4 parejas y fotógrafos, muchos fotógrafos. La verdad que esto es un paraíso para los amantes de la fotografía.

El recorrido del parque es precioso, en cada rincón te encuentras una cascada y diferentes lagos. El sonido del agua y los colores de la naturaleza ayudan a relajarse y disfrutar. La verdad que nuestras expectativas no se quedan cortas, nos vamos enamorados. En nuestra opinión merece la pena pagar e ir a visitarlo. Eso sí, a primera hora como hemos ido nosotros. Al salir, hacia las 12:30 vemos que está entrando un montón de gente, hay una larga fila para entrar y otra aún más larga para coger entradas (unos 200m). Nosotros nos agobiamos solo de verla; recordar que podéis comprar las entradas de antes por internet y os ahorraréis esa fila, además de un poquito de dinero. Supongo que ver el parque tan aglomerado no será ni la mitad de bonito, pero aún así merecerá la pena. Tenéis que venir a verlo.

El monasterio está fuera, no hace falta pagar para verlo pero si vais con la entrada del parque teneis opción de verlo con la visita guiada. Nosotros lo vimos por libre porque no nos coincidían los horarios y aún así nos gustó mucho.

Vuelta a la furgo y vuelta a Pamplona … mañana ya toca volver a la rutina de nuevo. Cualquier cosa o duda que tengais no dudeis en preguntar, un fin de semana completo que merece la pena.


¡Si entráis en la galería podréis ver todas las fotos de la escapada!

Galería de fotos de Albarracín y más

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